Confesemos (12)
Resumen
Destacados
Preguntas y respuestas
Nos acercamos a la culminación de esta serie sobre memorias o recuerdos, que hemos recorrido las últimas semanas. Agradezco sus generosos comentarios.
* REFIERO ASÍ VARIOS NOMBRES que no alcanzaron a estar en anteriores capítulos:
El doctor Luis Chávez Martínez me apoyó mucho como experto en el área de la subsecretaría de Minas. Fue director general del Fideicomiso de Fomento Minero (Fifomi) y del Servicio Geológico Mexicano, para luego regresar con éxito a empresas del sector privado. De origen potosino, se había formado en el extranjero y ha sido un gran amigo.
Eduardo Villaseñor Peña, empresario y político, había sido gobernador efímero de Michoacán hasta que el presidente Salinas decidió relevarlo ante fuertes presiones de la oposición a partir de su elección. Se integró con nosotros como titular del Fifomi y fue muy apreciado como persona y como funcionario. Murió de forma prematura.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
Los destacados periodistas potosinos Florencio Ruiz de la Peña (Pulso) y Francisco Garfias (El Arsenal y Excélsior) me invitaron a escribir mis opiniones en medios impresos y electrónicos, lo que siempre les agradeceré.
Mi amigo Juan Manuel Carreras, funcionario que yo valoraba mucho y generó expectativas de que sería un gran gobernador, fue finalmente calificado como ´tiquismiquis´ o melindroso por relevantes analistas en San Luis Potosí, a la vez que en su sexenio consintió casos escandalosos de corrupción y propició la posterior descomposición política. Alguien decía que yo lo criticaba en mis columnas porque no me había invitado a su equipo: integrarme era lógico y debo aclarar que me hizo dos ofrecimientos, los cuales decliné al tardar en concretarse cuando me presionaban del Infonavit con una atractiva oferta. Nunca trabajé con él, y preferí no continuar mis críticas.
A Roberto Salinas Stephens lo conocí como funcionario y empresario con experiencia en actividades que me servían para entender mejor mis funciones en el ISSSTE: me ayudó mucho con consejos y expertos en esas áreas. Años después me mandó a un valioso seminario de líderes en la Universidad de Georgetown en Washington, DC, y me invitó a trabajar en su despacho de asesoría a empresas privadas, en un período en el que yo no tenía otras opciones. Se lo agradezco.
* PARA LA SECCIÓN DE anécdotas incluyo hoy algunas más, que tampoco alcanzaron lugar en las entregas previas:
1. El caso de Emilio Lozoya Thalmann es el de un personaje que celebro haber conocido por muchas razones, y me precio de haberle sido leal tantos años. A su vez, para bien y para mal, tuvo la costumbre de darle más importancia a la forma que al fondo.
2. Cuando estuvimos en el ISSSTE me dio confianza y libertad al dejarme trabajar en un área tan difícil y peligrosa, con lo que traté de no darle más problemas que los que ya tenía. Quizá cometí el error de dejar de buscarlo y luego su secretaria privada me recordó eso de que "santo que no es visto, no es adorado".
3. En esa enorme y complicada área de compras y ventas me confirmó su honestidad con la subdirección a mi cargo, donde nos podíamos haber vuelto multimillonarios como tantos otros a partir de oportunidades de corrupción ilimitadas. Llegamos a operar miles de millones de dólares cada año y nunca me mandó proveedores para que les comprara; bueno, si acaso un par, sólo para entretenerlos.
4. Era tan común el enriquecimiento ilícito en esas funciones, que decían en el sindicato que yo había sido "el de ´tiendas´ (así llaman al área comercial) más pendejo de la historia". Ni modo.
5. No aceptaba invitaciones de empresarios ni siquiera a comer, y lo mismo en el área de Minas de la SEMIP, excepto con los dueños o líderes que no iban a intentar sobornarte (con Germán Larrea de Grupo México, por ejemplo).
6. En el caso de Carlos Slim (Minera Frisco) sucedió que, al inicio de la comida anual de la Cámara Minera de México, la gran mesa rectangular tenía dispuestos en la cabecera los lugares centrales para él y el secretario Lozoya, quien era muy estricto con la puntualidad e inició al pasar 5 minutos de las 3 PM; movió así los identificadores de sitio y junto a él acercó a otro importante (CS quedó conmigo a media mesa, entre los empresarios). Al llegar se sentó allí y, en 90 minutos, creo que si acaso le dije cosas como "está excelente el pescado".
Habría más nombres y anécdotas, pero en las últimas entregas ya vamos a cerrar con los temas, corolarios y períodos de la serie.
cpgeneral@gmail.com
X: @cpgarcieral y Fb: carlosjavierpérez



