Desde fuera hacia adentro
Y así llegan los los calores de mayo: la CIA operando de manera clandestina en el país: la captura de ´El Jardinero´ Audias Flores Silva en una operación de la Secretaría de Marina (SEMAR) y fuerzas federales, "sin disparar una sola bala"; la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York y el Departamento de Justicia de EE.UU. presentando cargos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios actuales y retirados, por presuntos vínculos con el narcotráfico. Y el mundial a solo un mes, con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en etapa crítica de remodelación y obras, experimentando contratiempos significativos.
Pero la detención de ´El Jardinero´ no tiene nada que ver con la remodelación del AICM, ¿verdad? Pues, a nivel internacional sí lo tiene todo que ver, porque la capacidad de carga de lo que es sinónimo con México en el mundo exterior es limitado. Definitivamente hay narrativas que se repiten en medios internacionales sobre la república, una y otra vez, y hay pocas oportunidades contundentes para poder cambiar esas perspectivas y prejuicios. Claramente, sin ninguna duda, el mundial de la FIFA es una de ellas, siendo una oportunidad generacional para combatir lo que el mundo fuera del territorio mexicano piensa sobre la tierra del sol.
Y exactamente ¿qué es lo que se piensa más allá? desde fuera para adentro. Pues lamento decir que un gran porcentaje de lo que le llega a ese público se trata del narco, de homicidios y desaparecidos; de un ciclo de violencia sin fin. Es lo que es, quejarnos no tiene sentido. Sí, es un problema, nacional e infraestructural, que afecta al país desde arriba hasta abajo, que no respeta barreras ni dignidad ni tiene juicios propios. Es una máquina, y es voraz.
Pero ¿qué más se sabe? Ehhhh, playas. Sí, playas. Playas preciosas, virgenes, únicas e inigualables. Cancún, Vallarta, Los Cabos etc etc. Acapulco ya no, gracias al tema anterior. Acapulco, más vale, ya no existe en un contexto internacional. Se recuerda como un tío simpático de antaño que falleció en alguna tragedia de la cual nadie habla. Murió antes de tiempo, el pobre guapo - y nadie sabe exactamente cómo sucedió.
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Y ¿la comida mexicana? Puede ser. Pero demasiado se piensa que es un plato de fajitas cocinado la semana anterior y tragado con un muy mal tequila. ¿No dije que hay una capacidad de carga muy limitada? Pero aquí viene lo interesante. Porque donde la gente sí pone atención es al fútbol, y sobre todo al mundial. Cuando algún tipo en Londres o Berlín o Melbourne se entera de algo, es por osmosis. En realidad no le está poniendo atención. Solo lo escucha (o se traga la fajita incomible), y lo agrega a la lista de ´conocimientos´ que le ha tocado en la vida, pasándose casi de inmediato al siguiente tema. Pero con el fútbol no es así. Durante el mes y más del mundial - o por lo menos en México hasta cuartos de final, donde hay partidos en casa - la mirada de casi el mundo entero estará sobre el país. Y no de un instante hacia otro, sino con un enfoque directo y continuo. Es la gran oportunidad que hay para restablecer narrativas, para empezar desde cero. Claro que el TRI lleva un papel importante en eso (Dios apoyanos, por favor, en nuestro momento de necesidad), también los medios (Dios, de nuevo apoyanos, por favor, en nuestro momento de necesidad), pero también está lo que se llevaran a casa los que vienen, los recuentos y recuerdos personales que se transmiten de voz en voz, y ahí es donde nosotros tenemos la agencia y el poder. Ahí, en lo personal, en lo vivido, está lo transformativo. No vamos a cambiar el mundo, pero lo que sí podemos hacer es presentar lo mejor de nosotros, y expandir esa capacidad de carga en el exterior. Fajitas secas a la basura, calidez humana y experiencias inigualables a la mesa. Que salga a luchar el México que todos amamos, que todos queremos. No es momento de pensar en ganancias, sino de pensar en ganar corazones. Si ganamos las relaciones, lo demás no tendrá opción menos seguirle. A las trincheras, ya casi es el momento: nuestro momento. El mundial trae muchas oportunidades, más de lo que habíamos pensado.



