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¿Estamos contratando talento o construyéndolo?

Por Luis Manuel Gil Ojeda

Agosto 22, 2026 03:00 a.m.

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Resumen

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    Preguntas y respuestas

      Una de las contradicciones más interesantes del mundo empresarial es que muchas organizaciones se quejan de no encontrar personas suficientemente preparadas, mientras que al mismo tiempo invierten muy poco en desarrollar a las personas que ya forman parte de ellas.

      Queremos colaboradores que sepan innovar, pero pocas veces les damos oportunidades para experimentar, queremos líderes preparados, pero esperamos a que aparezca una vacante para comenzar a pensar en quién podría ocuparla, y queremos empleados comprometidos, aunque en ocasiones no les ofrecemos oportunidades reales de crecimiento.

      Contratar experiencia no garantiza talento

      Tener experiencia y tener talento no son exactamente lo mismo. Una persona puede acumular diez años haciendo una actividad y, sin embargo, no haber desarrollado nuevas capacidades durante esos diez años.

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      Por el contrario, alguien con menos experiencia puede tener curiosidad, capacidad de aprendizaje, iniciativa y una enorme disposición para crecer.

      Por eso, una buena contratación no debería preguntarse únicamente:

      "¿Qué sabe hacer esta persona?"

      También debería preguntar:

      "¿Qué puede llegar a hacer?"

      El talento también se construye

      Desarrollar talento no significa simplemente enviar empleados a cursos. La capacitación es importante, pero el verdadero desarrollo ocurre cuando una persona tiene la oportunidad de aplicar lo que aprende.

      ¿Qué podría llegar a hacer esta persona si realmente invirtiéramos en su desarrollo?

      La respuesta puede revelar capacidades que hoy permanecen ocultas. Muchas empresas consideran la capacitación un gasto. Pero quizá deberíamos preguntarnos cuánto cuesta no capacitar.

      > ¿Cuánto cuesta perder a una persona que podría haberse convertido en un gran líder?

      > ¿Cuánto cuesta contratar externamente una posición que podría haberse desarrollado internamente?

      > ¿Y cuánto cuesta la frustración de alguien que siente que en su organización ya no tiene nada nuevo que aprender?

      El desarrollo del talento no es solamente una estrategia de Recursos Humanos. Es una estrategia de competitividad.

      Una empresa que desarrolla personas desarrolla también su capacidad para enfrentar el futuro.

      La inteligencia artificial cambia nuevamente la conversación

      La llegada de la inteligencia artificial hace que esta discusión sea todavía más importante. Algunas competencias que hoy parecen altamente especializadas pueden automatizarse o cambiar radicalmente en pocos años. Por eso, contratar únicamente pensando en lo que una persona sabe hacer hoy puede ser una estrategia de corto plazo.

      Las empresas necesitarán personas capaces de aprender, desaprender y volver a aprender.

      La curiosidad, el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de colaborar y la disposición para adaptarse adquieren un valor enorme en un mundo donde el conocimiento técnico puede cambiar rápidamente.

      Quizá el talento del futuro no será la persona que sabe más, será la persona que aprende más rápido, construir talento también construye cultura.

      Existe además un beneficio que suele pasar desapercibido. Cuando una organización desarrolla a sus colaboradores, transmite un mensaje poderoso:

      "Creemos que puedes crecer."

      Y ese mensaje tiene consecuencias.

      Genera compromiso, fortalece la confianza y crea una cultura en la que aprender deja de ser una obligación y se convierte en parte de la identidad de la organización.

      Las empresas que solamente compran talento dependen constantemente del mercado laboral, las que saben desarrollar talento construyen una fuente interna de capacidades que puede crecer con ellas, por supuesto, contratar talento externo seguirá siendo necesario. Las organizaciones necesitan incorporar nuevas perspectivas, conocimientos y experiencias.

      Pero quizá la verdadera ventaja competitiva no esté en elegir entre contratar o desarrollar. Está en saber hacer ambas cosas, contratar para incorporar nuevas capacidades y desarrollar para multiplicar las que ya existen.

      Porque una empresa no se vuelve más talentosa simplemente contratando personas brillantes.

      Se vuelve más talentosa cuando consigue que las personas que forman parte de ella sean cada día mejores.

      "Las empresas que solo buscan talento compiten por encontrarlo; las que saben desarrollarlo tienen la capacidad de construirlo."