Octubre urbano
Resumen
Destacados
Preguntas y respuestas
Octubre es el mes urbano de ONU-Hábitat, una iniciativa que comienza con el Día Mundial del Hábitat y culmina el día 31 con el Día Mundial de las Ciudades. En 2026, esta última conmemoración tendrá lugar en la provincia de Fuzhou, China, bajo el tema "Regenerar la ciudad: vivienda adecuada para todos". La dimensión del problema es mundial. ONU-Hábitat estima que entre 1,600 y 3,400 millones de personas carecen de una vivienda segura y adecuada y que más de 1,100 millones viven en asentamientos informales.
La crisis no se limita a quienes no tienen un techo, sino también a quienes habitan espacios sin agua o drenaje, viven hacinados, destinan una parte desproporcionada de sus ingresos a la renta o fueron desplazados a zonas alejadas del empleo y los servicios. En 2023, 44 por ciento de los hogares inquilinos del mundo destinaba más de 30 por ciento de sus ingresos al alquiler.
Frente a estas cifras, la respuesta no puede reducirse exclusivamente a construir más viviendas. El estándar internacional de vivienda adecuada incluye la seguridad de la tenencia, los servicios básicos, la asequibilidad, la habitabilidad, la accesibilidad, la ubicación y la adecuación cultural. Esta definición considera el costo total de habitar, es decir una vivienda puede ser nueva y contar con infraestructura, pero seguir siendo inadecuada si su precio compromete la alimentación o la salud, o si obliga a sus residentes a trasladarse durante horas para llegar al trabajo.
En China, esa relación entre vivienda e infraestructura aparece en la estrategia de las "seis redes", impulsada en el marco del XV Plan Quinquenal 2026-2030: agua, una red eléctrica de nuevo tipo, capacidad de cómputo, comunicaciones de nueva generación, tuberías urbanas subterráneas y una red logística integrada. Más que una suma de obras aisladas, la propuesta busca coordinar sistemas que sostienen la vida cotidiana y la actividad económica.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
China prevé intervenir 115 mil conjuntos residenciales antiguos y alrededor de 500 mil unidades habitacionales deterioradas, además de desarrollar 5 mil comunidades completas, con servicios y equipamientos cercanos. Otra meta central es construir o renovar aproximadamente 770 mil kilómetros de tuberías urbanas.
El programa comprende también la rehabilitación de pequeñas ciudades y antiguos distritos industriales, así como la instalación de elevadores, mejoras de accesibilidad y nuevos espacios verdes. En lugar de expandir la mancha urbana, la apuesta es intervenir el tejido ya construido y actualizar las condiciones materiales de viviendas y barrios.
El XV Plan Quinquenal comprende 109 grandes programas y proyectos prioritarios, de los cuales 23 corresponden a infraestructura moderna. Dentro de las seis redes, la eléctrica contempla nuevos corredores de transmisión, modernización de redes urbanas de distribución y corrección de fallas en zonas rurales con apagones frecuentes.
China cuenta. Según los informes de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, con una red que soporta un consumo anual superior a 10 billones de kilowatts-hora y la integración de más de 1,800 millones de kilowatts de energías renovables. En las redes subterráneas, el objetivo es construir o renovar 770 mil kilómetros de tuberías de gas, agua, drenaje y calefacción, que se sumarán a los casi 3.9 millones de kilómetros existentes.
Lo más significativo de la estrategia, apuntan los funcionarios chinos, es el intento de reorganizar de manera integrada la base material de su economía. Al vincular redes físicas y digitales, la infraestructura deja de entenderse como una colección de sectores y se convierte en una plataforma para la transición energética, el cómputo, la logística y el desarrollo urbano.
(Especialista en temas asiáticos)




