Trump arremete contra la OTAN mientras crecen diferencias por la guerra en Oriente Medio
Senador Rubio advierte sobre necesidad de reexaminar la OTAN ante tensiones y responsabilidades compartidas.

LONDRES (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump dice que está sopesando la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la OTAN, intensificando sus críticas a los aliados europeos y dejando al descubierto una brecha más amplia en la alianza transatlántica, esta vez por la guerra contra Irán.
Donald Trump y la posible salida de Estados Unidos de la OTAN
Aunque las declaraciones de Trump sobre una posible salida de la OTAN se remontan a varios años atrás, los comentarios que hizo al periódico británico The Telegraph, publicados el miércoles, fueron algunos de los más claros y despectivos hasta ahora, lo que sugiere que la fractura se ha profundizado quizá hasta un punto de no retorno.
Cuando se le preguntó si reconsideraría la pertenencia de Estados Unidos a la alianza después de que termine el conflicto en Oriente Medio, Trump respondió: "Diría que (eso) está más allá de toda reconsideración".
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El Congreso estadounidense aprobó una ley en 2023 que impediría que cualquier presidente se retire de la OTAN sin su aprobación. El gobierno de Trump, durante su primer mandato, había insistido en que el presidente tenía esa autoridad por sí solo. No está claro si Trump impugnaría de algún modo la nueva ley, que es la primera de su tipo y cuya disposición sobre la OTAN fue impulsada específicamente en su momento por el actual secretario de Estado de Trump, Marco Rubio, quien entonces era senador por Florida.
Reacciones y compromisos de aliados europeos
El primer ministro británico Keir Starmer afirmó que su gobierno estaba "plenamente comprometido con la OTAN" y la calificó como "la alianza militar más eficaz que el mundo haya visto jamás".
El senador republicano Mitch McConnell y el senador demócrata Chris Coons dijeron el miércoles en una declaración conjunta que "la OTAN es la alianza militar más exitosa de la historia" y subrayaron que el Senado "seguirá apoyando a la alianza por la paz y la protección que brinda" a Estados Unidos, Europa y el mundo.
Muchos líderes europeos han sentido la presión política por la guerra, que enfrenta oposición en sus países y ha disparado los precios del petróleo, ya que Irán ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, la angosta vía marítima entre Irán y Omán por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
"Sea cual sea la presión sobre mí y sobre otros, sea cual sea el ruido, voy a actuar a favor del interés nacional británico en todas las decisiones que tome", manifestó Starmer el miércoles.
Reino Unido trabaja en planes que podrían ayudar a apaciguar a Trump, y Starmer dijo que los planificadores militares trabajarán en un plan de seguridad para el estrecho en la posguerra.
La secretaria de Interior, Yvette Cooper, organizará el jueves una reunión virtual de 35 países que se han inscrito para ayudar a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho, después de que terminen los combates.
Iulia-Sabina Joja, investigadora sénior del Middle East Institute, aludió a la exhortación de Trump el martes a que los aliados "vayan a buscar su propio petróleo", en una publicación en redes sociales en la que insistió en que no era trabajo de Estados Unidos proteger el estrecho.
"Los europeos no están interesados en entrar en una situación de guerra activa, para supuestamente ´obtener´ su energía del estrecho", dijo Joja, exsubdirectora de gestión de proyectos en el Mando Aliado de Transformación de la OTAN en Virginia.
Hora de "reexaminar la relación", dice Rubio
Las tensiones, latentes desde hace mucho tiempo en la alianza, han vuelto a aflorar por la guerra.
A medida que los precios de la energía se disparan, Trump se muestra desesperado por lograr que los países envíen sus barcos al estrecho de Ormuz. Ha llamado "cobardes" a sus aliados de la OTAN.
Desde su primer mandato, Trump ha instado a sus aliados a asumir una mayor responsabilidad por su propia seguridad y a gastar más en defensa. Ha sostenido que Estados Unidos ha hecho más por ellos que a la inversa.
Una salida de Estados Unidos equivaldría, en esencia, al fin de la OTAN, que prosperó durante décadas bajo el liderazgo estadounidense.
En declaraciones el martes en Fox News, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo que "creo que, lamentablemente, vamos a tener que reexaminar si esta alianza, que ha servido bien a este país durante un tiempo, todavía está cumpliendo ese propósito ".
Rubio planteó dudas al entrevistador Sean Hannity sobre si la OTAN se ha "convertido en una calle de un solo sentido en la que Estados Unidos simplemente está en posición de defender a Europa, pero cuando necesitamos la ayuda de nuestros aliados, nos van a negar derechos de base y nos van a negar el sobrevuelo".
Las críticas de Rubio podrían generar preocupación en la alianza sobre si Estados Unidos quizá ya no considera que la OTAN valga el tiempo, el dinero y el personal que Washington ha invertido en ella.
La sola mención de una salida podría debilitar la disuasión de la alianza, particularmente frente a Rusia, ya que ello depende de garantizar que el presidente ruso Vladímir Putin crea que la OTAN tomará represalias si decide algún día ampliar la guerra de Moscú en Ucrania.
El trasfondo
La OTAN se basa en el Artículo 5 de su tratado fundacional, que establece que un ataque contra cualquiera de sus miembros será respondido por todos.
A medida que la guerra con Irán se ha extendido, se han lanzado misiles y drones hacia Turquía, miembro de la OTAN, y hacia una base militar británica en Chipre, lo que ha alimentado especulaciones sobre qué podría llevar a la OTAN a activar su garantía de seguridad colectiva y acudir en su rescate.
La alianza no ha intervenido ni ha dado señales de tener planes para hacerlo. El secretario general Mark Rutte, quien ha expresado apoyo a Trump y al papel de Estados Unidos en la alianza, se ha centrado sobre todo en la guerra de Rusia contra Ucrania, que colinda con cuatro países de la OTAN.
La alianza funciona únicamente por consenso. Los 32 países deben estar de acuerdo para que se tomen decisiones, por lo que las prioridades políticas influyen. Incluso el hecho de invocar el Artículo 5 requiere el acuerdo entre los aliados. Turquía o Reino Unido no pueden activarlo por sí solos.
Estados Unidos no puede simplemente alejarse así de fácil.
Una Ley de Defensa aprobada durante la presidencia de Joe Biden en 2024 impide que un presidente estadounidense se retire de la OTAN sin el apoyo de dos tercios del Senado o mediante otra ley del Congreso. No está claro si el gobierno de Trump, que durante su primer mandato reclamó una autoridad más amplia sobre el asunto, impugnaría esa ley.
Oposición abierta
Los líderes europeos han pedido que el conflicto en Oriente Medio se detenga y quieren que Estados Unidos e Irán vuelvan a las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán.
La franca oposición en Europa a la guerra de Trump contra Irán ha empezado a convertirse en acciones.
España ha cerrado su espacio aéreo a los aviones de Estados Unidos involucrados en la guerra.
A comienzos del mes pasado, Francia aceptó permitir que la Fuerza Aérea de Estados Unidos use una base en el sur de Francia tras recibir una "garantía total" por parte de Estados Unidos de que allí aterrizarían aviones no implicados en ataques contra Irán.
El gobierno de la primera ministra italiana Giorgia Meloni, considerada desde hace tiempo como una de las líderes de la Unión Europea con los mejores vínculos personales con Trump, negó permiso para que bombarderos estadounidenses aterrizaran en la base aérea de Sigonella, en Sicilia, para una misión relacionada con Oriente Medio.
Franco Pavoncello, profesor de ciencias políticas en la Universidad John Cabot de Roma, dijo que esa decisión podría costarle a Meloni gran parte de su capital político en Washington.
Pero, precisó, "el gobierno italiano no podía ser visto por los aliados europeos como demasiado sumiso a los intereses estadounidenses, ya que eso tendría repercusiones muy negativas tanto en casa como en la UE".
Las relaciones de Estados Unidos con Europa ya se habían deteriorado en los últimos luego de que Trump dijera que Groenlandia —un territorio semiautónomo de Dinamarca, un firme aliado de la OTAN— debería formar parte de Estados Unidos, lo que llevó a muchos países de la Unión Europea a cerrar filas en torno a Copenhague.
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