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Milicianos islamistas atacan Bamako: 16 heridos y toque de queda

El gobierno impuso toque de queda nocturno tras enfrentamientos que dejaron 16 heridos y daños materiales.

Por AP

Abril 25, 2026 05:45 p.m.

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Milicianos islamistas atacan Bamako: 16 heridos y toque de queda

DAKAR, Senegal (AP) — Milicianos islamistas y separatistas atacaron varios puntos de la capital de Mali, Bamako, y otras ciudades el sábado en uno de los mayores asaltos coordinados en el país de África Occidental en los últimos años. El gobierno no dio un saldo de muertos, pero indicó que 16 personas resultaron heridas en los ataques.

Mali se ha visto azotada por insurgencias libradas por milicianos afiliados a la red al Qaeda y al grupo extremista Estado Islámico, así como por una rebelión separatista en el norte del país.

La mayoría de los detalles de los ataques en desarrollo del sábado provinieron de residentes locales, que hablaron con The Associated Press por teléfono.

El grupo miliciano JNIM, vinculado a al Qaeda, se atribuyó los ataques contra el aeropuerto internacional de Bamako y otras cuatro ciudades del centro y norte de Mali. La afirmación, publicada en su sitio web Azallaq, indicó que los ataques se llevaron a cabo conjuntamente con el Frente de Liberación de Azawad, un grupo separatista liderado por tuaregs.

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El ejército de Mali indicó en un comunicado que "grupos terroristas armados no identificados atacaron ciertos lugares y cuarteles" en Bamako y que los soldados estaban "comprometidos con la eliminación de los atacantes".

En otro comunicado posterior, dijo que la situación estaba bajo control.

Ataques casi simultáneos

Un periodista de la AP en Bamako escuchó fuego sostenido de armas pesadas y disparos de fusiles automáticos procedentes del Aeropuerto Internacional Modibo Keïta, a unos 15 kilómetros (9 millas) del centro de la ciudad. Un helicóptero sobrevoló vecindarios cercanos. El aeropuerto está junto a una base aérea utilizada por la Fuerza Aérea de Mali. Un residente que vive cerca del aeropuerto también reportó disparos y dijo que tres helicópteros sobrevolaban la zona.

La embajada estadounidense en Bamako emitió un alerta citando reportes de explosiones y disparos cerca de Kati y del aeropuerto internacional, e instó a los ciudadanos estadounidenses a resguardarse y evitar viajar allí.

El portavoz del gobierno de Mali, el general Issa Ousmane Coulibaly, dijo en la televisión estatal a última hora del sábado que 16 personas resultaron heridas, incluidos civiles y personal militar, y que varios milicianos fueron abatidos. No proporcionó un saldo de muertos.

El gobernador del distrito de Bamako, Abdoulaye Coulibaly, anunció un toque de queda nocturno de tres días, de 9:00 de la noche a 6:00 de la mañana.

Un vecino de Kati, una localidad próxima a Bamako que alberga la principal base militar del país, dijo que los disparos y explosiones lo despertaron.

El general Assimi Goita, el líder de la junta militar de Mali, reside en Kati. La residencia del ministro de Defensa de Mali, Sadio Camara, sufrió graves daños por una explosión durante el ataque, dijo a la AP el comerciante de una tienda cercana.

Los residentes hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias.

Videos en redes sociales mostraron convoyes de milicianos en camiones y motocicletas moviéndose por las calles desiertas de Kati, al tiempo que los residentes observaban con miedo. Residentes de Sevare y Mopti, dos localidades del centro de Mali, también reportaron ataques de hombres armados.

Otros videos —en las localidades norteñas de Kidal y Gao— mostraron intercambios de disparos en las calles, con cadáveres tendidos en el suelo.

Insurgentes entraron en Kidal, tomando el control de algunos vecindarios y provocando intercambios de disparos con el ejército, relató a la AP por teléfono un exalcalde de la localidad, hablando bajo condición de anonimato por miedo a su seguridad.

Separatistas se unen a milicianos islamistas

Mohamed Elmaouloud Ramadane, un portavoz del movimiento separatista de Azawad liderado por tuaregs, dijo en una publicación en Facebook que sus fuerzas habían tomado el control de Kidal, así como de algunas zonas de Gao, otra ciudad nororiental.

La AP no pudo verificar de manera independiente la afirmación. Los separatistas de Azawad llevan años luchando para crear un estado independiente en el norte de Mali.

Kidal había servido durante mucho tiempo como bastión de la rebelión separatista antes de ser tomada por las fuerzas del gobierno de Mali y mercenarios rusos en 2023. Su captura marcó una importante victoria simbólica para la junta y sus aliados rusos.

Un residente de Gao, la ciudad más grande del norte de Mali, contó que los disparos y las explosiones comenzaron a primera hora del sábado y aún podían escucharse a última hora de la mañana.

"La fuerza de las explosiones está haciendo que las puertas y ventanas de mi casa tiemblen. Estoy muerto de miedo", dijo el residente por teléfono, hablando bajo condición de anonimato por temores de seguridad. Según indicó, los disparos procedían del campamento del ejército y del aeropuerto, que están al lado.

Ulf Laessing, jefe del programa del Sahel en la Fundación Konrad Adenauer, dijo que el asalto parece ser el mayor ataque coordinado en años en Mali.

"Es especialmente preocupante que JNIM aparentemente haya estado coordinando los ataques de hoy con rebeldes tuaregs", dijo Laessing. Los yihadistas y los rebeldes tuaregs se aliaron antes, en 2012, añadió.

En ese momento, tomaron conjuntamente el control del norte de Mali, "lo que desencadenó la crisis de seguridad de la región", dijo Laessing.

Recurriendo a Rusia

Junto con Mali, sus vecinos Níger y Burkina Faso también han estado luchando contra afiliados del grupo al Qaeda y del Estado Islámico.

Tras golpes de Estado militares, las juntas que gobiernan los tres países se han alejado de sus aliados occidentales y han recurrido a Rusia en busca de ayuda para combatir a los milicianos islamistas. Pero la situación de seguridad ha empeorado en los últimos tiempos, de acuerdo con analistas, con un número récord de ataques por parte de los milicianos. También se ha acusado a las fuerzas gubernamentales de matar a civiles sospechosos de colaborar con los milicianos.

En 2024, un grupo vinculado a al Qaeda se atribuyó un ataque contra el aeropuerto de Bamako y un campamento de entrenamiento militar en la capital, en el que murieron decenas de personas.