Comercios de arte sacro que resisten la gentrificación
Locatarios enfrentan competencia de productos chinos y aumento en rentas que afectan ventas en Pasaje Catedral.
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CIUDAD DE MÉXICO, abril 3 (EL UNIVERSAL).- Atrás de la Catedral Metropolitana y a un costado de la zona arqueológica del Templo Mayor se encuentra un pasillo que recuerda cómo hace 500 años dos culturas se encontraron y formaron parte de la identidad que hoy define al mexicano.
Se trata del Pasaje Catedral, ubicado entre dos emblemáticas calles del Centro Histórico: República de Guatemala y Donceles, el cual conecta ambas calles y es punto de venta de variados artículos religiosos; cruces, retratos de Jesucristo, joyería, biblias e indumentaria para curas.
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Pasaje Catedral se forma de una veintena de tiendas de artículos sacros y otras de herbolaría tradicional. El edificio no fue construido en la Colonia, sino que es una edificación que data del siglo XX, revela Ángeles González Gamio, reconocida cronista de la Ciudad de México.
Según las investigaciones de la historiadora, este edificio fue remodelado a finales de los años 40 e inicios de los 50 del siglo pasado, y en un primer momento, luego de su remodelación, la parte de arriba fue ocupada por un convento de monjas que tenían cercanía con Paulinas México, una editorial dedicada a la venta de libros religiosos.
"Yo creo que fue ahí cuando se comenzó a formar el pasaje, ya que estas monjas vendían ahí sus libros, fue en ese momento cuando comenzaron a ponerse las otras tiendas", dice la cronista.
Para González Gamio, la fe católica y la herencia ancestral de la herbolaría permanece junta todavía hoy en ese pasaje, una evidencia del choque del viejo mundo con el México prehispánico. "Casi paralelamente se fueron estableciendo tiendas de hierberos, que venden cosas para limpias, entonces es algo curioso, porque están popularmente campechaneadas las de hierberos y las de los artículos religiosos", cuenta.
Además de representaciones de Cristo, las tiendas del Pasaje Catedral ofrecen imágenes y figuras de santos, por lo que no sólo son monjas y curas quienes acuden a estas tiendas, sino familias que buscan adquirir artículos para sus hogares.
"He visto que compran de repente la imagen del santo, y luego en la tienda de junto compran una cosa para las limpias, y como que dicen, ´si no me cura el santito, pues a ver si me curan estas hierbas, me hago una limpia´, entonces eso demuestra muchísimo sincretismo que hay en México, como la fe católica, muchas veces, está mezclada con rituales paganos", detalla la investigadora.
Temporada con baja afluencia de clientes
Como otros lugares comerciales del Centro Histórico, Pasaje Catedral no es inmune a los procesos de gentrificación. Locatarios entrevistados por EL UNIVERSAL señalan que las ventas han bajado en los últimos años, y otros tantos han cerrado por el aumento en los precios de las rentas.
Este miércoles de Semana Santa, los locales de Pasaje Catedral recibieron a clientes que, en su mayoría, buscaron artículos para sus hogares. El sitio, durante la tarde, lució con afluencia media, pese a que en esta temporada los artículos religiosos suelen tener más demanda por las festividades católicas.
Con inseguridad, dos locatarios comentaron que las ventas de artículos caros, como figuras de Cristo de gran tamaño y cuadros religiosos, se venden cada vez menos. Otros productos como santos, cuadros pequeños y representaciones de la Virgen de Guadalupe son los preferidos de los compradores.
Aunque los locatarios afirman que sus ventas han bajado, lo cierto es que durante todo el año hay personas buscando productos, por lo que el Pasaje resiste los fuertes golpes de la gentrificación de los últimos seis años.
Para González Gamio, este hecho demuestra que la fe católica va en aumento en México. "Cómo te explicas que cada vez hay más peregrinos que acuden a la Basílica de Guadalupe, cada vez hay más peregrinos en la capilla de San Judas Tadeo. Por ejemplo, llevo casi 40 años trabajando con el Centro Histórico, y me sorprende cómo ha crecido el culto a San Judas Tadeo, cada vez llega más gente joven que se une a ese culto", cuenta.
Pero una posible respuesta a las bajas ventas de artículos religiosos es la competencia de productos chinos. Cinco locatarios señalaron que no permiten que lo chino entre al pasaje, y explicaron que casi todos los productos que se comercializan son de origen mexicano, excepto algunos artículos especiales que provienen de Italia o España y cuyo costo es mucho más elevado.
Sin embargo, en diferentes partes del Centro Histórico hay tiendas que ofrecen artículos religiosos de origen chino y a bajos costos, lo que provoca competencia desleal.
Desde joyería que oscila entre los 500 y 4 mil pesos, hasta representaciones de Cristo en la cruz que puede llegar a costar hasta 35 mil pesos, Pasaje Catedral es uno de los puntos del Centro Histórico más religiosos, señala González Gamio.
"Es casi una paradoja que este lugar se encuentre al lado del templo principal de Tenochtitlan, atrás de la Catedral Metropolitana, máximo símbolo del catolicismo, y que dentro de él todavía persistan las tiendas de hierberos, es un lugar fascinante, y espero verlo siempre lleno de gente y que no desaparezca", concluye la cronista.
Lo que no se puede negar es que muchas de las cortinas de los locales están cerradas, señal de que son cada vez menos los negocios que sobreviven de la venta de artículos religiosos. De cuatro pisos con decenas de locales, solo el primero está casi lleno, el segundo apenas si llega a la mitad y los dos restantes están vacíos.
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